La insoportable levedad del ser

Un poco de ►música◄ para ambientar el post

¡Advertencia!


Este es un post deprimente, largo, que hice luego de un ácido y sin sentido que no le aportará nada a su vida

Se dice que pasamos algo así como el 30% de nuestra vida durmiendo. En lo personal, 60% restante la paso como el orto y el 10% dejando para después las cosas que tendría que hacer antes de morir y volverme un número en la estadística de cuanto tiempo dormimos en la vida. Este es un post para hablar de lo mal que me siento, porque me pintó y porque con los extraños que no conozco ni les interesa saber cómo estoy y por qué, son las únicas personas con las que puedo expresarme en totalidad, sin ocultar información, sin el temor de herir sentimientos ni sembrar preocupaciones.

Esta mierda la hice yo pq siempre hago mis propias portadas pa qtx

La solución fácil para todo el mundo al sentirse así es ir al psicólogo. Es verdad, no hay nada de sano pedalear esta bici dura y oxidada, conseguí otra o que el bicicletero se encargue. Pero para los que están de “este lado del mostrador”, sabemos que no es tan así. No es fácil, nada es fácil. Incluso esta cosa de la que hablo (que seguro saben de que hablo si están, nuevamente como dije, “de este lado del mostrador”) es la que con sus garras oscuras y enigmáticas nos mantiene con ella, como una mala madre abusiva y sobreprotectora que termina haciéndole más mal a su niño.

Entonces podrían decir que en vez de hacer posts que nadie va a leer primero porque a ningún random le importa que le pasa al random descrito como Celeby, y segundo porque lo publica en Quartex.net (es decir, nadie lo verá xd). Pero tengo algo bueno que responder a eso y es con lo que dije al principio: me siento más cómodo hablando con extraños que no conozco que con los amigos cercanos y familiares.
Primeramente, con los ajenos puedo profundizar de una forma tal y disparar palabras sin que me tiemble la mano al decir cosas como sobre no aguantar la existencia, hablar sobre suicidio o cosas aún más “tabúes” y “tétricas” que con los amigos cercanos o familiares que se supone que están para eso. ¡Es lo que el inexistente contrato social nos dicta!

Pero no. Primeramente porque no me siento bien diciendo esas cosas para ellos, porque mi estúpida personalidad quiere hacer el mayor bien y gozo hacia ellos, los que se ganaron el pobre premio de ser de mi confianza y mi amor. Segundo, ¿con qué cara le digo a mi madresita santa que pienso más de dos veces al día sobre la muerte y/o el suicidio? No soportaría romper así su corazón. Y mi padre lo mismo, pero no lo entendería. Y a mi hermana que está formando una nueva familia, ¿que tan justo sería traer la miseria de afuera a las puertas de su casa? Y también a todos aquellos que no lo entenderían porque no harían el mínimo esfuerzo en ello porque simplemente no pueden o quieren entender (y con esto no subestimo la inteligencia de estos), porque quizá están en un momento que no les importa, sea por sus propios problemas o por una racha de éxito.

Cuando se está en el fondo, solo manoteamos para salir; nuestro dolor es mejor que el de aquel que está conmigo. Cuando se está en la cima, la vista nos abruma y es difícil escuchar a los de abajo; hablamos sobre lo que vemos y tenemos con los que están con nosotros. Todos dicen que el presente es lo que importa, donde hay que estar. Leamos entre líneas, ellos hablan en realidad sobre el presente exitoso.

El cristianismo siempre habla sobre el pecado original. Este pecado es porque alguna vez, cuando fuimos espermatozoides, tocamos los huevos y el pito de nuestro padre, otro hombre, y por lo tanto somos gays de origen y ser gay es pecado. No mentira, es sobre Adán y Eva al comer la manzana y bla bla bla, todos los descendientes son pecadores ni bien comienzan a existir, etc.

¿A que voy con esa boludez? Me gusta pensar que el “pecado original” del humano con conciencia (y fuera de cualquier yugo de religión, pensamiento y cultura), tiene un dolor interno que comienza siendo el mismo en todos y dependiendo del contexto que rodea a la persona, este muta y se forma único y tan parecido a su “portador”.

Ese es el dolor que tengo. Lo puedo entender hasta que cambie con autoexploración, meditación y psicólogos, lo puedo adormecer con drogas legales, ilegales y psiquiatras. Lo puedo esconder bajo la alfombra con religión y espiritualidad. Lo puedo ver de diversas perspectivas, sentir y escuchar con el arte. Lo puedo callar jugando videojuegos o haciendo ejercicio. Lo puedo moldear, manipular y mostrar un pedacito con mi propia forma de hacer arte. Pero ¿son esas todas las opciones? Son todas las que probé, pero totalmente temporales. No se si lo puedo hacer desaparecer, llegar a las pases con este dolor o sacar algo de él. Estoy condenado a estar con él desde que me despierto en la mañana hasta las largas noches en las que la oscuridad se convierte en una culpa de nada y me duermo. Tengo que pelear con él una batalla cuyo final está decidido desde ya: voy a perder.

El dolor. Ese dolor. ¿Qué sería yo sin él? Cada día siento que se hace más fuerte, o que yo me hago más débil. Pierdo las ganas, o el interés. Las cosas cambian, la rueda al girar en el pavimento se desgasta, se quema. No es un pedido de auxilio, no quiero que nadie me rescate.

Te juro que pensé que podía ganar en algún momento, era yo contra esto, era yo contra el mundo y podía ganar. Tenía esa sensación, no se si falsa o verdadera, de que podía ganar. Pero cada segundo que pasa son como cuchillos que se clavan en el espíritu de la persona y las dejan hechas un mamarracho como aquellos que vemos en la vida diaria. Perdón, me pido a mi mismo, por no dar más de mi para ganar lo que era 100% sabido que iba a perder. Voy a seguir en el frente, porque al final de todo lo único que queda en pie dentro de uno es el fiel orgullo. Una vez pierda eso, aunque siga con vida físicamente, yo ya no estaré aquí.

Hace uno o dos años atrás eso era super imposible. Hoy por hoy está a la vuelta de la esquina.

Solo queda decir que Korko la puta madre aflojá con la publicidad que no se puede entrar sin AdBlock a Quartex.

PD: lean la novela del nombre del título de este post de mierda.

3 thoughts on “La insoportable levedad del ser

  1. Tremenda imagén man! voy a revisar el tema de las publicidades esta todo en progreso ese tema, se hace lo q se puede acá en los headquarters de qtx. En cuanto al post es una lectura bastante interesante, yo creo que en algún punto hay que aflojarle a la autodisección al fin y al cabo no somos problemas con necesidad de ser resueltos. Aveces hay que tirar una balanza nomas y mantener el equílibrio entre disfrutar y lograr cosas, el exito es algo relativo a la percepción de cada uno. Vivimos en una sociedad sumamente delusionada en cuanto a lo que debemos ser o poseer. Exitos en tu camino.